Rukalihuen, se ha materializado en un espacio que refleja su filosofía
En su construcción se integraron conocimientos tradicionales de la arquitectura de occidente como la sabiduría del Feng Shui de oriente (el arte de organizar los espacios).
Con su innovadora arquitectura, el edificio que se convierte en un oasis en la ciudad, aísla, con un gran muro, el interior del exterior.
Este brinda la intimidad necesaria para el desarrollo de las actividades.
En contraste, muros interiores revestidos con elementos de madera nativa, piedra laja de la cordillera de Chillán y una caída de agua, se convierten en la única vista posible al mundo externo, generando la sensación de estar en un lugar vivo, palpitante, diferente de todo el mundanal ruido que es inherente a una ciudad.